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SINCRONICIDADES
y ESOTERISMO

El propósito de algunas pistas del destino, como son las sincronicidades tan chispeantes,
es para promover el sentido de la vida con un propósito mayor, incólumne, divino, que comprende un tejido sensorial entre las personas que salen de uno en busca de uno, para ampliar al "yo", esa fracción del todo.  El error es creer que uno es fijo y separatista. El error es dejar de amar el propósito, evitar enamorarse de esa prenda divina que es buscarse en todas partes y encontrarse en la resolución de la psiquis y la matriz. La única red que ataja al todo, es uno, donde está el cosmos.

RAYO 1

Habría que aclarar primero y antes que nada, cual es la "casualidad" más actual, porque es mejor obedecer los tiempos aunque justamente las sincronicidades revienten la línea de tiempo. 

Ocurre pensar en alguien y ese alguien llama. Sería conveniente entonces observar nítidamente, a pesar del disfraz, la excusa o razón del llamado, el contenido del mensaje, sacándole la emoción que pueda producir la sincronicidad y ese repetir "justo pensaba en vos". Lo más objetivo posible sería ubicar el llamado como un mensaje codificado en el mismo mensaje que se expresa. Esto, más saber el signo de la persona que llama "justo", es de radical importancia para el análisis e interpretación.

Los encuentros impresionan la realidad, algo enérgico dispara desde el cosmos interno en busca de fenomenizarse en una persona, esa persona que no esperábamos ver ni encontrar por el camino donde se va, pero ahí está, a la vista directamente, con el ansia de la incógnita de la relación. Si es un familiar, un amigo antiguo, una ex pareja, un compañero, eso deberá sumar importancia, luego la coordenada es relevante y luego el signo de esa persona, junto con todas las reacciones, compañías, estados y elementales sensaciones emocionales en conjunto para poder interpretar la línea argumentativa y sacar conclusiones con esoterismo asegurado y astrologia del "guión astral". Los encuentros comprometen el campo astral propio. (recomiendo no hacer este analisis sin perspectiva)

Encontrar un objeto luego de estar desaparecido casi como si el objeto decidiera por motus propio es por demás enigmático, ya que por alguna conversión energética se habilitó que apareciera nuevamente en ese momento y no en otro. Ocurre algo similar con encontrarse en algun lugar diferente al habitual y notar que hay un objeto igual que alguno que se tiene en la casa o en otro espacio, un objeto que parece reproducirse o ser exactamente el mismo, esto cobra sentido en ropas, adornos, utensillos, decoraciones, etc. En estos casos, solo se averigua el signo del dueño de ese espacio en donde se halla ese objeto igual al propio. En el primer caso de los objetos que aparecen luego de extraviados, es categórico atender el signo y el cielo de ese preciso día, aunque si fuera uno muy memorioso y más consciente, incluso podría acordarse qué día o mes adquirió ese objeto por primera vez o quien se lo dió, notas claves para continuar la intepretaciones.  (no apto para análisis superficales o para quienes creen en la "realidad" del cosmos como una pared decorada)

RAYO 2

Habría que aclarar qué vínculos tenés generalmente

Lo particular de las relaciones de pareja es que siempre notamos que representan un patrón, porque parecen repetirse algunos esquemas de gustos y actitudes ajenos, entonces es eso lo que atrae del otro, por lo tanto es interesante buscarlo y encontrarlo y casi no es nuestra propia responsabilidad ese gusto (si es sano). El condicionante aqui de las sincronicidades es el signo de las parejas y en un arduo examen figurarse si ese signo es el mismo que el signo de papá, mamá o hermanos/as, lo cual plantearía muchas consideraciones....pero que luego, ni siquiera serían producentes para continuar el análisis, ya que no se trata de una problemática del signo repetido en ese tipo de vinculos, sino la naturaleza inconsciente. 

Algun Las relaciones de amistad sean estas muchas o pocas, frecuentes o aisladas, tambien demuestran brotes de sincronicidades por varios elementos. Es menester para el análisis de esa área, conocer el signo de cada uno de esos vinculos, sobre todo desde los primeros hasta los actuales. La unidad se fragmenta constantemente desde la dualidad, lo que obliga a reconocer siempre quién es la unidad.  El patrón repetitivo de las amistades presta contenido al análisis, pero tambien la misión de esa relación, siempre tiene un trombo girando central que circunspecta a uno mismo y la amistad en una atraccion que luego releva al trombo. Lo que nos importa es la energía en juego y el objetivo

La triada se conforma con madre y padre. El signo de ellos es la base de la piramide configurativa energética en donde la altura es el signo propio. Este análisis merece dedicacion porque la naturaleza de la pirámide genera que los signos intervenidos actúen simultáneamente. Es importante entonces la sintesis de los tres. Si hay relaciones con personas del signo de los padres se vitaliza un foco. 

RAYO 3

Habría que agilizar la capacidad para interpretar símbolos, desde los signos del zodíaco hasta todos los aspectos de las "realidades"

Con los aspectos planetarios natales se vive una circunstancia que refleja el contenido del aspecto, que puede activarse mas, ó a veces menos por tránsitos planetarios. Un constante despliegue de energías late, sin embargo los aspectos entre planetas se manifiestan en la vincularidad, con respecto a una persona, un  "otro" o con un "otro". Es relevante saber el signo de ese "otro". La "realidad" no es un freno, es un campo astral, casi agua, casi gas, casi tierra, casi fuego, casi aire pero siempre psíquico. 

Conocer los signos zodiacales, es conocer símbolos. Las analogías reinan en las capacidades interpretativas. Si se toman en cuenta las diferentes energías en las sincronicidades, no puede ser apreciado un símbolo con pocos significados, sino duales y múltiples.  La virtud propia es aprender a tomar consciencia de los flujos y movimientos del chip astral explorando sus cualidades en las manifestaciones hasta favorecer la evolución.  Ese flujo permanente brota en experiencias vinculares, experiencias por las que los signos que intervienen de personas, esos lazos y encuentros, son pasadizos, medios, no fines.